jueves, 12 de abril de 2012

Linfedema y Cáncer



El linfedema es la secuela más importante del tratamiento de cáncer de mama. Se estima que 1 de cada 4 mujeres desarrollará esta complicación.

El tiempo de aparición del linfedema es variable, pudiendo ser de semanas, meses o años, sin embargo el 75% de los mismos lo hacen el primer año tras la cirugía.


¿QUIÉN TIENE RIESGO DE LINFEDEMA?
Las pacientes con cáncer de mama tratadas con disección (extirpación) ganglionar axilar poseen un riesgo de desarrollar linfedema de hasta un 10%. Si además de la cirugía, reciben radioterapia en la axila el riesgo se incrementa hasta el 20-25 %.


SÍNTOMAS

El linfedema no suele desarrollarse de forma brusca, por lo que los primeros síntomas pueden ser la sensación de pesadez en el brazo o endurecimiento de algunas zonas del mismo, las más habituales son las que soportan una presión como la cara anterior del brazo y la región del codo. Rara vez el aumento de volumen es de forma brusca, por lo que conocer estos primeros síntomas puede evitar el desarrollo posterior del volumen del linfedema instaurando un tratamiento precoz en el centro del linfedema.

Al disminuir la capacidad de eliminar la linfa del brazo, se incrementa el riesgo de infección (linfangitis). Los síntomas de la linfangitis son enrojecimiento de la piel, dolor intenso en el brazo, incremento del edema y fiebre.

El aumento del perímetro del brazo conlleva un cambio en la apariencia física al que la mujer deberá adaptarse. Estos cambios pueden afectar negativamente a su estado de ánimo y a la forma en que la mujer se ve a sí misma y se relaciona con los demás, llegando en muchos casos a deteriorar de forma importante su calidad de vida.

Desarrollar nuevas formas de arreglarse, cuidar su cuerpo y hacer las cosas, incorporando a los hábitos cotidianos las recomendaciones y los ejercicios que el kinesiólogo le dé, es una buena forma de conseguir disminuir las limitaciones que el linfedema puede conllevar y de continuar disfrutando de la vida.


DIAGNÓSTICO DEL LINFEDEMA SECUNDARIO A CÁNCER DE MAMA

Una mujer tratada de cáncer de mama que presente alguna alteración en el brazo del mismo lado, debe consultarlo con su oncólogo y cirujano vascular preriférico para que le realice una exploración clínica y solicite las pruebas que considere oportunas.

Posteriormente, es imprescindible que sea un kinesiólogo especialista el que realice el diagnóstico, la cuantificación, seguimiento y tratamiento del linfedema. El Kinesiólogo es el profesional sanitario capacitado para el tratamiento físico del linfedema mediante Drenaje Linfático Manual y medidas de contención/compresión.

Para evaluar el linfedema los fisioterapeutas emplean un método muy sencillo y eficaz, que consiste en la circometría del brazo.


¿CÓMO PREVENIR EL LINFEDEMA LUEGO DEL TRATAMIENTO DE CÁNCER DE MAMA?

Las medidas preventivas para evitar la aparición del linfedema son fundamentales, ya que una vez que se establece el linfedema no existe un tratamiento curativo eficaz.

La prevención del linfedema debe comenzar inmediatamente tras la cirugía y requiere una serie de cuidados diarios por parte de la mujer, así como un seguimiento regular por parte del kinesiólogo que será el encargado de educar a la paciente en los hábitos higiénicos sanitarios adecuados.

Medidas de prevención

Inmediatamente tras la intervención el kinesiólogo debe iniciar un programa de ejercicios respiratorios y movilidad de la mano del brazo afecto.

Progresivamente, se irán introduciendo un mayor número de movimientos, que la paciente deberá llevar a cabo con suavidad y de forma repetitiva. Estos ejercicios pueden ser de utilidad, inmediatamente después del proceso quirúrgico, ya que movilizan la cicatriz.

Cuidados del brazo y mano con riesgo de linfedema

Estos cuidados están basados en 2 principios:
- Evitar el incremento de la producción de linfa, que está directamente relacionado con el flujo de sangre que llega a la extremidad.
- No aumentar el bloqueo de eliminación de la linfa.
El calor excesivo, el ejercicio vigoroso y las infecciones en el brazo incrementan la producción de linfa, por lo que el riesgo de linfedema aumenta. Por otro lado, la ropa apretada y la propia infección pueden favorecer la obstrucción linfática.

Las recomendaciones van dirigidas a evitar ambos factores:


·         Se debe extremar la higiene de la piel del brazo empleando jabones neutros.
·         Es importante secar minuciosamente la piel, sin olvidar los pliegues y la zona entre los dedos.
·         Aplicar crema hidratante tras el lavado.
·         Evitar ropa apretada en el brazo y hombro afectado.
·         El sujetador debe ser apropiado con tirantes anchos y acolchados para evitar comprimir la zona del hombro.
·         Se deben extremar las precauciones para evitar lesiones en la piel del brazo:
- Evitar las extracciones de sangre, vacunas o la administración de medicamentos en ese brazo.
- No tomar la tensión en esa extremidad.
- En el caso de ser diabética: No hacer las determinaciones de glucemia capilar mediante el pinchazo del pulpejo de los dedos en la mano afecta.
- No emplear sustancias tóxicas (lejía, amoniaco) sin llevar guantes en esa mano.
- Se deben extremar las precauciones con la plancha, al manipular estufas o el horno, ya que las quemaduras en el brazo afecto se infectan con facilidad.
- Se deben emplear siempre guantes cuando se utilicen tijeras, cuchillos o cualquier otro utensilio cortante o cuando se realicen labores de jardinería.
·         Utilice siempre dedal para coser.
·         Evitar las mordeduras y arañazos de perros y gatos.
·         Ante cualquier herida en la piel del brazo u hombro, es importante lavarla con agua y jabón y emplear un antiséptico.
·         Cuando se haga la manicura debe evitar:
- Cortar las uñas con tijeras, es preferible el uso de cortaúñas.
- Cortar las cutículas.
- Morderse las uñas o arrancarse los padrastros.
·         Evite el calor excesivo en el brazo:
- No lavar ni fregar con agua muy caliente.
- Evite baños de sol. No tome el sol sin la protección adecuada en el brazo.
- Evite las saunas.
·         No haga ejercicios vigorosos y repetitivos con el brazo.
·         Se puede hacer deporte (tenis, nadar) pero controlando el tiempo del ejercicio.
·         Evite cargar peso con el brazo afecto. No se coloque el bolso en el hombro de ese lado.
·         En el caso de linfedema: no se ponga pulseras, reloj ni anillos en dicho brazo.
·         Emplee maquinilla eléctrica para depilarse la axila.
·         Lleve una dieta sana y evite la obesidad:
- Mantenga una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras y legumbres.
- Ha de ser una dieta hipocalórica que ayude a prevenir la obesidad.
- Evite las comidas con exceso de sal.

ANGELA VILLELLA
KINESIÓLOGA

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